Llevaba prisa y un divorcio en su maleta. El gato había acabado con su suegra y para ella tan sólo estaba esa tostadora ridícula que le recordaría cada maldita mañana lo malas que estaban las tostadas de su marido. Perdón, ex marido. Porque la gramática y la sociedad es así, y hay que especificar. Porque claro, la gente pregunta, porque la gente quiere saber de nadie y de todo el mundo antes que de ellos mismos, y preguntan. Y te juzgan con la mirada mientras chasquean la lengua al ver que no puedes hablar de él sin pronunciar un "nosotros". Y tú los mandas a tomar por culo, como siempre.
Lanzó la colilla de su último cigarro a la carretera sin perderlo con la mirada.
-Mierda, dónde cojones habrá un estanco.
Dejó escapar el humo lentamente, casi forzándolo a quedarse en ella.
Sabía de sobra que no era perfecta. Pero él tampoco lo fue. Creía en cierto modo que ese era uno de los por qués de la existencia de esos papeles en los que ambos tenían que firmar encima de la mesa de su cocina. Bueno, ya de su suegra. Puta hipoteca que lo dejaba todo para esa bruja. Quién la habría mandado a buscarse un marido con madre.
El taxi paró justo delante de ella, y el conductor le preguntó educadamente dónde debía llevarla.
-Lejos, llévame lejos... -Concretamente a casa de sus padres.- Calle de la Esperanza nº17.
Joder, qué ironía.
Lanzó la colilla de su último cigarro a la carretera sin perderlo con la mirada.
-Mierda, dónde cojones habrá un estanco.
Dejó escapar el humo lentamente, casi forzándolo a quedarse en ella.
Sabía de sobra que no era perfecta. Pero él tampoco lo fue. Creía en cierto modo que ese era uno de los por qués de la existencia de esos papeles en los que ambos tenían que firmar encima de la mesa de su cocina. Bueno, ya de su suegra. Puta hipoteca que lo dejaba todo para esa bruja. Quién la habría mandado a buscarse un marido con madre.
El taxi paró justo delante de ella, y el conductor le preguntó educadamente dónde debía llevarla.
-Lejos, llévame lejos... -Concretamente a casa de sus padres.- Calle de la Esperanza nº17.
Joder, qué ironía.
No hay comentarios:
Publicar un comentario