martes, 28 de junio de 2011

Feeling good.

Asumir     que
                                              rendirse

no          es

una

         buena opción.


TeQuedasteAtrás.

sábado, 25 de junio de 2011

Aquí va el título, dicen.

Aunque lo intente escribir sólo me sale la mitad. Qué lástima.
No es que me duela el simple hecho de que estés bien. Me araña la sensación de saber que estás bien desde que decidí largarme sin coger el equipaje, dejándotelo todo a ti, queriendo recogerlo después, pero lo quemaste. ¿Sabes? En realidad yo estoy haciendo lo mismo. No, no soy universitaria, no tengo mis dieciocho ni me estoy sacando el carnet de coche. Tampoco voy a tener el mejor verano de mi vida aún, ni tengo mil chicos dispuestos a tratarme como una diosa (o como una puta.) Pero... Pero me siento bien, aunque sea a ratos. He vuelto a ser feliz, a reirme de lo triste & a sacar mi buen humor del armario. Poco a poco me siento llena otra vez, & me encanta. ¡Ah! ¿Sabes otra cosa? Que se que no todo te va tan bien. Que no te faltan los amigos... Ni las fiestas, no... Tampoco las tías, ni las copas, ni la música. No te falta la suerte, ni los papeles de la carrera. No te faltan ganas, no te falta orgullo, no te falta vicio.
TE FALTO YO.

jueves, 23 de junio de 2011

Ya no estoy a tu alcance.

Me cansa hablar de ti. Estoy cansada, joder. En un principio pensaba que, después de miles de entradas aquí, tú las leerías todas & te darías cuenta de que he sido la chica que probablemente más te querrá en tu vida, entonces vendrías corriendo por cualquier calle, como por casualidad, me besarías delante de todos & me dirías que jamás volverías a desaparecer de mi vida. Pero, ¿qué coño? Ésto me ha hecho muy fuerte. Antes contaba los meses, los días e incluso las horas. Dios, estaba completamente loca, necesitaba un médico, ¡un psicólogo! Ahora sin embargo, si me preguntan suelo contestar "dos meses & pico, qué más da." Eso, qué más da. Ya no importa nada, no voy a nadar en recuerdos. No voy a nadar en ti. (Ahora es cuando debería de decir, ¡no quiero nadar en ti!, pero todavia no hay un 100% que me garantice que me negaré a tu regreso.) Antes, sabía a la perfección que me dejaría manejar por ti. Sí, sería una auténtica gilipollas, pero una gilipollas feliz. Ahora sin embargo, poco a poco mis sentimientos toman forma. ¿& sabes una cosa? Has desperdiciado durante... Dos meses & pico (o qué mas da) algo muy muy muy grande. Me has perdido a mi. ¡¿Pero a qué niñato con gafas de sol se le ocurriría dejar escapar algo como yo?! Me has tenido rendida a tus pies. Pero es un poco tarde, acabo de levantarme.


Princesa: 1      Rana: 0

Princesa, ¿por qué lloras cuando me sonríes?

Hostias qué sensación tan rara. Me siento completamente difusa, sintiendo todo lo opuesto. Muchísimo amor, muchísimo odio. Te perdono. Pero te guardaré rencor toda mi vida. No quiero tenerte. No quiero no tenerte. No quiero volver a verte. No quiero no volver a verte. Ahora mismo es como si todo lo que hay dentro de mi lo hubiese metido en un botecito de cristal para agitarlo fuerte & mezclarlo todo, & se forman huracanes, luchan contra ellos mismos. Mis sentimientos contra mí, conmigo. Aquí. Allí. Ahora, nunca.

martes, 21 de junio de 2011

3, 2, 1...

Estoy esperando una señal. Estoy esperando que de tus labios salga una maldita frase que haga que pueda continuar caminando. La única condición que pongo, es que seas sincero. Dime que no me quieres, sinceramente, y podré decir que luché cuanto pude antes de marcharme. Dime que me quede, si es lo que sientes. Y seguiré amándote hasta el fin de mis días. Yo te juré un para siempre, y eso es algo que siempre cumpliré. Me marcarán otros labios, me cuidarán otras manos, me protegerán otros brazos. Pero sólo Dios sabe cuantísimo anhelo los tuyos. No sé salir de aquí. Ojalá pudiese arrancarme el corazón, o lo que queda de él...

Correr por los pasillos buscando tu mirada, temerosa de no acordarme de tus ojos. Pero cómo no hacerlo... Sin embargo, ya no recuerdo exactamente el brillo de esos ojos marrones. Ni cuánto me sacabas de altura. A veces tengo que esforzarme más de la cuenta para recordar tu cara, pero tus besos arden en mi.  Recuerdo que hablé contigo sobre el tema de enamorarnos. Yo tenía miedo, me habían hecho daño. O al menos eso creía. Sé que no fue hace mucho, pero aún así yo jamás me había enamorado así. Había vivido situaciones de desesperación, había creído que sabía amar. Pero me lancé. Pensé que las cosas serían diferentes, y aunque los dos intuíamos que algo salía mal desde el principio, seguí apostando, luchando. Pero cuando no pude más, me solté para que me sujetases de nuevo. Y en lugar de eso, me echaste mil ladrillos sobre mi. Como si no tuviese bastante con todos los que yo me eché. Y luego me culpaste de algo irreal. Inventaste mil historias, y me sentí como si yo no hubiese vivido todo lo malo. Pero claro que lo viví. Fui la primera que se echaba a llorar todas las noches. La primera en arrastrarse y pedir perdón. Cambié por ti. Maduré por ti. Viví, morí por ti. Tal vez suene algo tonto, y ni siquiera ésto sea amar. Tal vez otro llegará que incluso dolerá más y ese será el que me lo de todo. Pero ahora mismo sé que eres tú. Fuiste tú. Serás tú.
Sin embargo me decepcionas. Has cambiado tantísimo... Me duele más saber que la persona que amé está muerta. No sé dónde buscarte porque no sé dónde estás. De vez en cuando intento hablarte. Pero tus contestaciones no son más que mentiras con desprecio. Dime dónde estás. Dime por qué tuve que darles la razón a todos aquellos que me dijeron desde un principio como eras. Ven y demuéstrame que no es cierto... Que fuiste tú desde siempre. Pero vuelve ya, estoy a punto de dejarme llevar, de volar lejos y de olvidarte para siempre. Puede que mienta y que sea imposible olvidarte. Pero ésta parte de mi que te ama y que lo dice abiertamente sin miedo está a puntito de suicidarse. Corre, búscame. Tal vez mañana sea demasiado tarde...



Es    mi              corazón

                 el    que

te
         ruega     que               


 vuelvas                              No quiero olvidarte, no soy capaz, no me obligues...
                                       

domingo, 12 de junio de 2011

Cuando duele tanto respirar no pasa el tiempo.

Yo ya no te quiero.
O eso digo cuando bebo...



¡Pero qué frágil es el amor! Cuantísimas sonrisas vuelan con un solo silencio. Con un ya no te quiero o un ya te olvidé. Ya no es lo mismo. No existe la magia. Se perdió el imán... El compás de los latidos de dos corazones juntos es efímero. Todo se acaba tan rápido que notas que vuelas en una maldita caída libre la cual no puedes parar. Caes de las nubes, chocas con los cristales de su voz. Te desordena tu propio caos, él se lo lleva todo. Si viene sin avisar, fugaz, se va aún más deprisa.  No te valdrán las murallas. No serás inmortal, no podrás escapar de él. Llegará el momento en el que el amor llegará, te conseguirá, se lo entregarás todo & luego te dejará a tu suerte. 
Tú no eres nadie para frenarlo.

jueves, 9 de junio de 2011

SuperHero.

Quiero salvarme a mi misma de ésto que llaman vida. Quiero dejar de encontrarme tantas limitaciones, quiero dejar de ver mi cara empapada de agua con sal por la impotencia. Quiero volar & largarme, no me echarás de menos. & si lo haces (continúo dudándolo) tan sólo tienes que volar a por mi, para volar conmigo. Puede que sea un viaje largo, un viaje en el que una vez volemos a ras de suelo, otra dejaremos pequeñas las nubes... Otras incluso, podemos salir de este mundo. Puede que yo no sea la mejor acompañante, de vez en cuando me falla la fuerza en mis alas, pero siempre podrás sujetarme. Quiero comenzar un viaje que el que haya una salida de emergencia en todas partes, por si quiero parar a descansar antes de seguir volando. ¿Viste? Quiero escapar de todo. Quiero volar, pero escapar si lo quiero. Quiero estar, pero escapar si lo veo oportuno. Quiero correr, pero parar cuando quiera... Quiero ser yo la que me imponga mi propia vida. Quiero girar cuando quiera. Quiero enamorarme cuando me venga en gana. Quiero volar, amar, gritar, llorar, gemir, sonreir, estallar, enfadarme, esperar, odiar, pegar, sollozar, escapar, parar, seguir, correr, andar, rechazar, aceptar, molestar, picar, impresionar, enamorar, suspirar, recordar, inventar. Voy a hacerlo yo solita. Voy a ser mi propia profesora, yo seré la alumna. No tengo libro de texto, tampoco tengo pizarra ni libretas donde tomar apuntes. Pero me guiaré de la única manera que sé... Volaré en dirección contraria a mi sombra. Ella jamás podrá encontrarme, nunca. Éste viaje comienza... ¿Me acompañas?

Una vez fuimos tan fuertes.

Me alivia pensar que aún estoy en ti. Entender que lo estaré siempre. El amor es recíproco, si para mí estarás presente hasta el día de mi muerte, yo también lo estaré en tu vida. Yo seré esa fugaz imagen sentenciadora que se te pase por la cabeza antes de dar el sí quiero a algún cura en alguna iglesia junto a alguna mujer (que, tras mucho reir & llorar, acepté que no sería yo. & esque, ¿quién es capaz de planificar su vida con 16 primaveras? Yo desde luego no.) También estaré presente en cada día, en cada segundo. Yo estaré en tu retina cuando me veas vivir & pienses ella ya no es mía...
No voy a olvidarte, no soy tan hipócrita. Pero aprenderé a vivir sin tí. Tú también serás uno más cuando pase el tiempo. A ti también te recordaré con cariño & muchas sonrisas. También evitaré tus recuerdos, por miedo a que me coman o violen mi conciencia de vida nueva, de nueva felicidad. 
Yo seré esa que mirarás pasar & dirás... Siempre fue ella.

martes, 7 de junio de 2011

Pesa más la rabia que el cemento.

Es muy tarde. Mi subcosciente, o lo que quiera que sea aquella vocecita que grita dentro de mí, me lo repite a 200 pulsaciones por segundo. Quiero salir de aquí. Irme a tu lado, entre tus brazos, que me toques el pelo y me hagas sentir segura. A salvo... A salvo de mi misma. Quiero odiarte, quiero no sentir nada al verte.
Me siento perdida, me falta algo y tan sólo puedo llorar. Cada segundo en el que mi corazón late, pierde razones para hacerlo. Cada suspiro es un trocito de mi vida que se muere. Un pasito de hormiguita va seguido de tres de gigante... Hacia atrás. Cada sueño que recuerdo es una pesadilla que me desvela. Cada vibración una puñalada, Cada palabra una hostia.
Me late tan rápido el corazón que no escucho el murmullo de mi voz echándote de menos. Mi habitación está llena del ruido de mis recuerdos, atronador y agobiante. Quiero descansar en paz, quiero sentarme en el camino, quiero dejar de andar. Se me rompieron los taconcitos de cristal, tan sólo conseguí hacerme daño con cada trozo roto que dejaste caer sobre mí.
Fuiste siempre así. Manipulador, engañabobas. Odioso niño mimado, príncipe encantador. Falso sueño. Castigo envenenado. ¿A quién amé? ¿A quién...? Desde luego a ti no.
 Cómo duele.
 Cuantísimo me duele. Se me parte el alma, se me desangra la razón, se me desordena el caos y se rompe el corazón. En las venas no corre la sangre. Toda está en tu cama, en aquella en la que me creí tus mentiras. Pero, ¿qué demonios? ¡Para mí no fueron mentiras! Fue lo más bonito que me ha llegado a pasar nunca. Que alguien te mire, te acaricie, te entienda y se susurre que te ama más que todas las cosas juntas de este maldito mundo... Con tan sólo escribir recuerdos los ojos se llenan de lágrimas, mi garganta comienza a temblar.
Fuiste mi vida. Fuiste mi despertar, mi anochecer. Fuiste mis lágrimas y mis sonrisas. Fuiste mis te quieros y mis "no vuelvas nunca".
Fuiste, en 7 meses, mis 16 primaveras.