lunes, 26 de noviembre de 2012

Decide:

"Decide entre despertarte con el pie izquierdo el derecho. Decide si hoy va a ser de esos días en los que te irás sin desayunar y no harás la cama.  Decide si te vas a poner esa coleta alta que en realidad tanto odias o vas a dejar que el viento haga lo que quiera con tu pelo. Decide la colonia, los zapatos, la ropa. Pero corre, que vas a llegar tarde. Decide el aula, decide el pupitre y decide la atención que pondrás toda la hora, o casi toda. Decide qué quieres comer hoy aunque no sirva de nada. Decide si vas a estar toda la tarde tirada por ahí, o si vas a darte un baño de agobio e inseguridad. Decide si quieres abrazar o que te abracen, decide cómo decir las cosas de la manera correcta, decide si caminar por la acera o por la calzada. Decide si hoy quieres decidir o quedarte en casa. Decide si vuelves o si vas. Decide si vas a tirar la casa por la ventana o vas a morirte de ganas. Pero no dudes, no tardes, no pestañees. Hoy no respires. No vuelvas. No decidas..."

sábado, 17 de noviembre de 2012

Lo llevo dentro, es mi hogar. Mi casa.


Conoces a cientos de personas 



y ninguna te deja huella


...


Y de repente conoces a 1 persona




 y te cambia la vida 




para siempre
Hola. ¿Cómo estás? Aquí llueve. Cada día es como el anterior, pero un poquito diferente. Todavía tengo el pijama puesto y una resaca que me llama mamá. Mi cama está sin hacer, todo está tirado por el suelo. Los viernes que se disfrazan de sábado no son de fiar. ¿Cómo está todo allí? Cuéntame, ¿cómo va la carrera?, ¿qué tal tu familia? A veces veo niños pequeños jugando en el parque de enfrente, y oigo la risa de tu pequeñín. El por qué no lo sé, ni siquiera recuerdo haberlo oído reír alguna vez, pero siempre me viene la imagen de tu casa a la cabeza. Estoy bien aquí, será porque vivo cerca del mar. Sin embargo no me gusta dejarme llevar hasta allí, me da miedo perderme entre las olas. Cuéntame tú. Cuéntamelo todo, debes de tener mil historias guardadas. ¿Sabes? A veces el spotify me odia y me castiga haciéndome oír tus canciones. Ya no me molesta tanto, sonrío. Te volviste a enamorar y eso me alegra, me alegra muchísimo. Ya ves, yo sigo aquí. Una parte de mi corazón aquí y allá, otra enterrada, y otra creo que está en casa. Me sorprende que no repares en que sigo viva, en que un "hola" no ha matado nunca a nadie. Soy diferente, sabes. No sé si han sido estos meses fuera o los años que van pasando por mi. Serán los 18, digo yo. Pero aún así mi orgullo está aquí sentado a mi lado, y lo que me encantaría decirte directamente lo escribo en un blog. Mia culpa, lo siento. Será que intento sacar fuerzas para hablarte de manera en que no pienses que puedo sentir lo más mínimo por ti. Tristemente es verdad. Pero más triste es tener que olvidar una parte de mi cada vez que repaso mi vida. Creo que va siendo hora de destapar esa historia, ¿no crees? Comportarnos como adultos. La verdad es que bendigo mi suerte. No soy la más afortunada del mundo, pero soy bastante feliz. Y creo que por eso mismo me dan ganas de hablarte, porque ni siquiera guardo rencor. Porque sí, es verdad que he cambiado pero sigo siendo la misma tonta que se preocupaba por ti. Por ti y por la gente que aprecio. Cuídate, sé que te irá bien. Cuídate muchísimo, como has hecho hasta ahora.