domingo, 31 de marzo de 2013

El cactus.


¿Sabes una cosa? Yo antes tenía algo así como un escudo. Una muralla. Yo sola me bastaba, yo me protegía y yo me quería, punto. Era como, no sé... Un cactus, ¿vale? Los cactus tienen espinas, son feos, hacen daño y sueltan sustancias peligrosas... Pero por dentro no. Es la única base de agua que puedes llegar a encontrar en el desierto. - dejó de hacer figuras en el aire con las manos y al mirarlo sonrió - Y no sé si lo sabes, pero los cactus se mueven, muy poco pero se mueven. Van por el desierto poco a poco, viajando, desapareciendo y apareciendo... - Su sonrisa se quedó en una mueca - ... Yo era eso: Un cactus nómada. Hasta que encontré mi casa. Nuestra casa. Y tú supiste coger el agua de dentro, y ahora que me toca volver a sacar mis espinas para defenderme y no derrumbarme no me sale. Lo siento pero ya no sé vivir si no es contigo.

Tardes de lluvia.


+ Te sabes la historia de memoria.
- ¿Qué historia?
+ No te hagas el tonto...
- Lo digo de verdad, estúpida. ¿A qué te refieres?
+ A que esto no es eterno. Que al final pasará lo de siempre, supongo que tendremos alguna pelea tonta. Yo me enfadaré haciéndome la orgullosa y tú te habrás cansado de inventarte algo en el último momento para arreglar las cosas. Entonces yo tampoco querré solucionarlo todo porque pensaré que no te importo nada y que todo ha sido una historia tonta.
- ¿Y por qué piensas eso?
+ Supongo que es el pan de cada día. Que ahora mismo estoy contigo. Que dentro de un rato tendré que dejar de abrazarte, me levantaré de la cama, cogeré mi paraguas y me iré. Y tal vez esta sea la última vez que te hablo susurrándote con los ojos cerrados mientras sé que tú los tienes abiertos mirando el techo. Tal vez sea la última vez que salga de tu casa mientras llueva. Tal vez esta sea la última vez y sea dentro de una hora cuando hagas la gilipollez que nos separe. O la haga yo.

Silencio. Tan sólo se oía el tic tac de un reloj que nadie miraba en la mesita de noche, y dos respiraciones no siempre acompasadas. Pero él, lejos de cualquier rencor, rompió ese silencio.
- ¿Y me echarás de menos?

Ella suspiró mientras se acomodaba aún mejor en su pecho, con una media sonrisa.
+ Supongo.
- Yo a ti también.
+ ¡No seas mentiroso, anda!
- No lo soy. Echaré de menos esa cara de mala que pones cuando me insultas. Y tu olor. Tu ropa... Tu chaquetón sobre la silla y tu color de pintalabios. Tus cosquillas en el cuello o cuando te quedas mirando un punto fijo, creyendo que no te veo. O cuando no paras de reír.

Ella, aún sonriendo le dio un suave golpe en la tripa, y él abrió los ojos.
- ¿Sabes? Creo que tengo que darte las gracias.
+ ¿A mi? ¿Por qué?
- Porque cada vez que me recuerdas lo cerca que está el final, haces que te quiera un poco más y que realmente cada beso sea único.

domingo, 24 de marzo de 2013

Vueltas y vueltas.

Nos pasamos toda la vida corriendo detrás de algo: un sueño, una imagen, un destino. Y siempre  llega el momento en el que lo perdemos de vista y caemos de rodillas. Nos magullamos, sangramos, lloramos y nos negamos a levantarnos y a seguir buscando. Ahí es dónde comienzan las preguntas y los "no soy capaz". Podemos andar buscando ese camino toda nuestra vida, que la felicidad que obtendremos al encontrarlo será directamente proporcional a las fuerzas para caminarlo. Nos preguntamos de dónde venimos, a dónde vamos, por qué y cuándo llegaremos. Pero no nos preocupamos de lo esencial: caminar.Y llegará el momento en el que tengas dos caminos, y de buenas a primeras podrás transitar ambos, pero llegará el momento de abandonar uno. Y es ahí cuando te caes de rodillas. Cuando cuestionas cada molécula de oxígeno que respiras, cada centímetro de ti, cada pisada en el barro.

Rihanna & Mikky Ekko - Stay

sábado, 16 de marzo de 2013

Sin azúcar.

Tal que así. Él se acercó despacio y le pedí la cuenta. Al poco tiempo me trajo el ticket y me dio las gracias por la consumición. Ni siquiera lo miré, seguía atenta observando el fondo de mi taza, donde quedaban grumitos del café caliente que minutos antes me había quemado los labios. Levanté la cabeza al oír la puerta del ajetreado bar, que me desconcentró de pensamientos que no tenían lógica y  miré mis manos. Estaba nerviosa. Rompiendo una servilleta de papel, estirándola, doblándola inconscientemente. La dejé caer sobre la mesa y me levanté. Por supuesto pagabas tú. Me puse el chaquetón, ese día hacía mucho frío. Me subí la cremallera hasta arriba y entonces te miré. ¿Nos vamos?

lunes, 4 de marzo de 2013

El domingo perfecto.

Mi mente vuela,
se desliza entre los cuerpos,
abre el cielo y quemo nubes con los dedos.
¿Cómo podría explicarte lo que siento?
Sé dónde voy a ir, quiero que estés conmigo.

Y yo te abrazo y empezamos el viaje,nunca fui tan lejos con tan poco equipaje.
Me desvanezco en el espacio y el tiempo,por unas horas algo llena el vacío.

Fundimos los pies en la orilla de los sueños,
y las palabars se vuelven inpronunciables,
y tú piel está hecha de sal y arena.
Puedo ver cómo cambian de color tus venas.

Y yo pegado a ti continúo el viaje, nunca fui tan lejos con tan poco equipaje.
Me desvanezco en el espacio y el tiempo.
Por unas horas algo llena el vacío.

Y puedo leer tus pensamientos,
puedo descifrar todos tus miedos, creo que he pasado al otro lado.
¿Quién podría olvidar este lugar?

Y yo pegado a ti continúo el viaje, nunca fui tan lejos con tan poco equipaje.
Me desvanezco en el espacio y el tiempo, por unas horas algo llena el vacío.

Y yo pegado a ti continúo el viaje, nunca fui tan lejos con tan poco equipaje.
Me desvanezco en el espacio y el tiempo, por unas horas algo llena el vacío.

Dorian - El domingo perfecto.



(La canción para mi gusto es feísima, pero vaya letra... ♥ )

sábado, 2 de marzo de 2013

Hasta que la realidad nos separe,

y eso es así. Y tiro porque me toca, porque no hay huevos de quedarse en esta casilla. Que la vida es una puta pero vosotros más que habláis de follárosla, que las paredes se acaban cayendo y que whatsapp no será moderno siempre. Que si te miro me rompo y si rompo algo me miras, pues así tenga que romper todos  mis putos esquemas para que me mires un segundo. Que un segundo hoy en día no es nada, pero es lo que se tarda en decir "quédate". Que un "quédate" incluye un "siempre" y que un "siempre" siempre termina. Que estamos gilipollas, que nos tratan como tal y además nos quejamos. Que te quiero, y que también te odio a rabiar porque según dicen las mujeres podemos hacer más de una cosa a la vez. Y que te den por culo, pero no te vayas nunca.