martes, 5 de septiembre de 2017

Septiembre

Siento que los días pasan y tu imagen no se borra,
el corazón reclama volver a sentir por ti.
Se escapa el aire de mi boca y vuela a donde estás,
te sigo amando y siento que me ahogo en ansiedad.
Mi historia solo es eco
del latir que duele en el pecho.
Son esos recuerdos, la foto de aquel beso.

Eras tanto para mí que te hice un mundo nuevo,
algo paralelo donde el viento jugaba a vernos.
Cada abrazo me evadía y me llenó de vida,
hoy los imagino cuando me roza la brisa.
Pienso en ti quizás más de lo que debería,
te adueñas de mis versos de mi mente y de mi vida.
Si volviera a nacer volvería para conocerte,
nadie ha conseguido hacerme sentir tan fuerte.
Perdono porque el tiempo hace del odio algo inerte.
Te quise porque un día fuiste alguien diferente.

Te devuelvo cada sueño que me regalaste,
todas las promesas, nuestros besos, los instantes.
Las últimas palabras, que se ahogan en dolor:
Jamás me arrepentí de querer dejarlo todo por ti.

Confieso que esperaba que volvieras a por mí
y esperando vi marchitar las rosas de aquel jardín.
Los secretos se elevaron tanto que me hicieron daño,
no te culpo a ti, culpo al paso de los años y del tiempo.
Mi corazón se para y se quiere despedir,
confiesa que te sigue amando y sigue preguntándose por qué te fuiste.
Ahora solo queda el eco y esta canción triste.

(May)

martes, 16 de mayo de 2017

Que sea cierto el jamás

No soy yo.
No es mi risa la que oyes, no son mis balanceos al andar los que sujetas.
No es mi olor el que te abraza, no es mi pelo el que te cubre la cara al besarte.
No es mi corazón el que escuchas cuando te tumbas encima de mis piernas, en mi pecho.
No soy yo.
No es mi miel,
no son mis besos,
no es mi esencia.
No son mis chistes,
mis palmadas,
mis ojos de vidrio al mirarte orgullosa.
No son mis palabras de amor,
no son mis dedos los que te dibujan.
No
soy
yo.

Tampoco soy yo ahora.
Lo único que queda de mí
son las preguntas de por qué de todo a nada.
Los vacíos.
Los rechazos.
Tus palabras escupidas en mi cara
pese a haber tirado las armas a tus pies.
Tus sudores, en los que me he convertido.

Dónde estaba la balanza.
En qué hueco de mis aristas quedaste encerrado.
En qué parpadeo me perdí,
porque no soy yo.

Una cosa sí conozco y reconozco:
la memoria irá en tu contra.
Llegaré, borrosa. Te dolerá, indefenso.
Pero no seré yo.

Y ya no eres tú. Ni volverás a ser.

viernes, 12 de mayo de 2017

Infierno

Estoy pagando el precio de tus decisiones.
Yo que me vi libre volando contigo,
yo que me vi sincera en tu memoria.
No sé qué duele más, si los recuerdos o el olvido.
Si tu adiós o mis miedos.
O si iban unidos.
Era "yo mataré monstruos por ti"... no "te mataré por mis monstruos".
Cuando duele tanto respirar no pasa el tiempo.
Hay una niña pequeña llorando en mi cuarto,
yo me desplomo en el pasillo...
Y es que se me están olvidando los surcos de tus manos.

Tiemblo.

miércoles, 3 de mayo de 2017

Nana noir.

Doblé tu ropa
pero mi mano se quedó enganchada a la solapa de tu chaqueta. Ella no quería despedirse. Mi cuerpo no podía despedirse.
Entonces me la puse, despacio, tímida, y me abrazó tu olor. Lo desgasté, pese a que lo creí eterno. Como el último abrazo que nunca nos dimos. La acaricié. Como si fuera tu cuerpo, como si estuvieras en mí.
Y lloré Abril.
Lloré tanto que me quedé vacía.
Y me levanté de la cama despacio.
Y me la quité.
Y te dije adiós. 

No me alcanzarán tus misiles.