lunes, 30 de mayo de 2016

Inventarios de náuseas.

Me estoy cansando de estar muerta en una esquina de la habitación, rodeada de cuchillos y fotos viejas. Me estoy cansando de tenerme lástima, de volverme loca y romperme las rodillas de caerme. Me estoy cansando, lo juro. Porque hay minutos en el día que el sol entra un poco y veo más allá, pero en seguida la ventana se cierra y se apaga la luz, y vuelvo a estar sola en esta telaraña, muerta de miedo y muriendo de frío. 


Pensaba que no podía caer más bajo.

Si después de cómo duele alguien se atreve a traerme flores, no podré dar a cambio ni una mueca falsa de felicidad. No va a quedar ni una tumba a donde ir a llorar. Porque si morirme de dolor era lo que necesitaba para vaciarme al completo, espero poder reinventarme.

1% COMPLETED.

miércoles, 18 de mayo de 2016

Sit.

El día 3 me desperté con incredibilidad. Con un miedo clavado en las uñas de los que ni con la mejor lejía se escurre. De ahí al día 10 sólo hubo jaquecas, resacas, migrañas: me ha dolido la cabeza porque no te supiste quedar sólo en el corazón - que el dolor es soportable de tantas veces que lo han apuñalado, ya creo que ni respira. -
El tiempo sigue pasando.
Los días y sus horas, bailarinas alrededor del sol y de la luna. Poético remordimiento antaño.
El tiempo es mi musa ahora, el suceder de las temporadas, el intercambio de las putas en las estaciones y desorientos mentales por la baja laboral del susodicho.

Qué olor a dolor, qué bajas tengo las costillas desde que no estiro el cuello para mirarte a la cara. Ya ni siquiera tomo café, no puedo cantar las canciones que representan este estado lúgubre (y a quién le importaría).

¿Mi consuelo? Que no se puede caer más hondo. Que aunque me lleve más tiempo infernal, recuperaré las fuerzas y empujaré ese suelo. Volveré a subir.

- Sit, Barry, sit.

viernes, 13 de mayo de 2016

Renacuajos en charcos de tiempo.

Conozco todos los movimientos de las agujas del reloj. - Se les llama así porque se te clavan hasta que sangras. -
Conozco cada voltereta, cada historia de cada segundo y minuto. Las farras completas de horas inmersas en cadenas de tic tac. Y sigue girando, y nunca para.
Me limito a respirar, a observar. Conozco cada forma y cada sonido. Cada número.
Tengo más composiciones numéricas en mi cabeza que un libro de matemáticas.
Tengo demasiados recuerdos que asoman cada vez que un segundo parece más largo que el anterior.
Tengo demasiadas cosas que sentir y demasiado ruido en la mente,
mejor sigo al borde de la cama haciendo señales de humo con las pestañas.
He visto quién vive ahí a través del espejo y no me gusta nada, esa persona no sabe quererse ni querer en general. Esa mujer no sabe que lo es, se prohíbe ser feliz y sólo mira un reloj.

Tengo sueño, mucho sueño. Pero no soportaría soñarte. Ni de buenas ni de malas.
De buenas despierto llorando, de malas peor. Ni de coña, tengo que seguir mirándolo.
Y rondas, y vueltas, vueltas, vueltas.

Qué mareo.

Han pasado años desde ayer, por lo menos 30.
Y cada hora que marca ese condenado reloj estoy más cerca del final y más lejos de mí misma.
Y es terrorífico.



"Día 2 sin ti: No salgo de la cama. Aún estás conmigo, aunque sea en mis pesadillas."

jueves, 12 de mayo de 2016

miércoles, 11 de mayo de 2016

La suerte de Marzo

Creo en el karma porque necesito pensar que lo que siembras se termina recogiendo. 

Porque me obligo así a tener una paz interior que apenas llega nunca, pero yo espero con paciencia. Porque me obligo a sonreír y decir "todo está bien" cuando la vida te está tratando como una porquería, y porque de alguna manera pienso que las malas acciones llevadas a cabo con malas energías terminan volviendo a la persona que las crea, castigándose ellas solas.


Creo en el karma porque si no lo hiciera iría con una pistola metiendo balazos.

domingo, 8 de mayo de 2016

De horribles mitos y duras venas.

Me dijeron que fallar era importante.
Que no sabrías de éxitos sin haber llorado en las más hondas penas.
Que era más amargo, más confuso, más dotado al coraje que a la sabiduría...
Pero que no podía existir victoria si no fuera por su peor enemiga la derrota.

Permítete fallar. Es humano, es necesario. Falla. Cágala. Cáete...
Pero pase lo que pase
pase
lo 
que
pase...
Levántate.