Dios cómo me gustaría a veces meterte una patada en la boca. No, no era mi intención hacer de la primera entrada del año algo caótico pero en serio, me sacas de mis casillas. Me desbarajustas, me atacas, me jodes, me revientas, me hundes, me crispas, me irritas, me odias y te odio y sé que frente a frente no duraría ni 2 segundos con la ropa puesta. Déjame vivir en paz, aléjate de mi y no vuelvas más.
Lárgatepero por aquí cerca.
Lárgate
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