¿Por qué somos tan contradictorios? Como los sentimientos. Le echamos la culpa a ellos por nuestros actos, pero en realidad los actos los hacemos porque nosotros queremos. "Te he besado porque siento algo por ti". ¿En serio? No, te he besado porque mis pies me han acercado a ti, porque mis brazos te han rodeado el cuello y mis labios han buscado los tuyos. Y ya está. Es simple. Pero se nos da mejor pedir disculpas y echarnos hacia atrás poniendo como excusa que ha sido un acto involuntario.
Nos gusta pedir perdón en vez de permiso. Nos pone, nos acelera. Nos hace sentirnos libres, y lo que somos esgilipollas.
Nos gusta pedir perdón en vez de permiso. Nos pone, nos acelera. Nos hace sentirnos libres, y lo que somos es
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