Por qué nos matamos. Por qué nos forzamos a creer que ninguno tuvo la culpa. Por qué combatimos en una guerra interminable... Por qué me destruyes, por qué haces que me autodestruya con palabras, me miro al espejo y no sé quién hay dentro. Yo no soy yo porque tú no sabes quién eres. Por qué te comparas... Por qué demonios te comparas al mayor error de mi vida, que a la vez hizo que te valorase infinitamente más sabiendo que tú fuiste la única excepción. Por qué nos cuesta tanto pedir perdón después de la bandera blanca. ¿Por qué al naufragar no vamos en el mismo barco? Por qué ahora entender la vida me cuesta tanto... No sé si me conocías antes de ti. No tengo ni idea de si sabías quien era, porque yo no lo sabía. Sólo tenía claro que odiaba a los superhéroes, venía de un Superman fallido, pero tú eras un héroe sin poder de fuego ni agua. Tu poder era sacarme sonrisas en momentos imposibles. Sonreír por existir. ¿Voy a ser la mala? A mi es que no se me da bien. Ni siquiera entiendo por qué te echo de menos si ya tú no eras tú. O puede que yo no fuese yo. O puede que ya no hubiera magia entre los dos. Se convirtió en una rutina de mal estar, pero dejamos atrás mil momentos. ¿Sabes? No recuerdo mi vida antes de ti. Porque antes de ti, yo no vivía...
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